Aunque parezca increíble el corazón nos identifica como una huella dactilar.
El corazón de cada persona late con irregularidades únicas. Trasladando esta información a un algoritmo, una empresa norteamericana ha creado una pulsera con la que se pueden sustituir las contraseñas del ordenador por el latido del usuario.
El corazón de cada persona late con irregularidades únicas. Trasladando esta información a un algoritmo, una empresa norteamericana ha creado una pulsera con la que se pueden sustituir las contraseñas del ordenador por el latido del usuario.
Además de capturar los latidos del corazón, Nymi reconoce gestos, permitiéndole activar opciones como cambiar canales en una televisión o apagar luces sin tocar el interruptor. Sus responsables afirman que la pulsera podría usarse para hacer pagos en tiendas, abrir puertas del hogar, trabajo y hoteles, desbloquear teléfonos, y prácticamente cualquier acción que requiera la identificación de su portador.
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